La clave para adelgazar de forma saludable es sentirte bien durante todo el proceso. Esto solo es posible si entendemos que comer de manera sana y equilibrada y hacer ejercicio de manera constante son las alternativas más adecuadas. Las dietas exageradas que eliminan nutrientes y cuentan calorías sin tomar en cuenta el valor nutricional de los alimentos, son obsoletas y peligrosas. ¡Incluso a largo plazo no sirven!

Para ver resultados, debes incluir alimentos naturales, enteros e integrales, y encontrar el balance perfecto entre carbohidratos, proteínas y grasas favorables. La mitad de tu plato debe estar lleno de vegetales como espinaca, acelga, alcachofa, apio, brócoli, col, pepino, nabo, zanahoria, tomate y lechuga, entre otros; y la otra mitad debe estar dividiva entre una proteína magra (huevos, pescado, pollo, carne o chancho) y cerelaes enteros (avena, quinua, amaranto o arroz integral) o leguminosas (garbanzo, lentejas y frijoles). Prefiere las frutas durante la primera parte del día (fresas, moras, bananos, arándanos, melón, papaya, cerezas, piña); añade grasas favorables a al menos tres de tus cinco comidas diarias (frutos secos, aguacate, semillas y aceite de oliva extra virgen). Es importante eliminar de nuestra dieta todos los químicos, colorantes, preservantes y edulcorantes (con excepción de la stevia). Estos alteran el metabolismo, interfieren en el correcto funcionamiento hormonal y por lo tanto obstruyen la quema de grasa. 🥙🍛🥗🍲